
COLLECTION
La tetera se eleva aquí a símbolo: objeto cotidiano transmutado en territorio pictórico donde la arpillera, el cartón y la técnica mixta dialogan con la tradición del bodegón para reinventarlo desde la contemporaneidad. Cada tetera es a la vez retrato y paisaje, contenedor y contenido, lo doméstico elevado a lo monumental.
Sobre superficies ásperas de saco y dm, las formas se construyen con la misma honestidad material que define a los objetos que representan: sin pretensión, sin artificio, con la belleza callada de lo útil convertido en contemplación. La serie Té-la de saco es un homenaje a la pausa, al ritual del té como excusa para detenerse y mirar.









